El grupo de la huerta presentó un balance de dos jornadas. En la primera trabajó cerca de la biblioteca; en la segunda, junto al patio. Los registros incluyen bolsas de residuos orgánicos recibidas y tiempo empleado en separarlas. El grupo aclara que las bolsas tienen tamaños diferentes, de modo que su número no representa una masa comparable de material. En el patio llegaron más bolsas y se dedicó más tiempo a separar envolturas. Una estudiante propuso concluir que cambiar de lugar había aumentado el interés. Otra observó que ese día también hubo una invitación durante el descanso y que asistió un curso que no estaba en la primera jornada. El cuaderno no identificó personas distintas: registró entregas, algunas repetidas. Se podía describir el cambio observado, pero no atribuirlo de manera aislada al lugar. El balance conserva un problema concreto: varias bolsas incluían materiales que debían separarse antes de usarse. El grupo propone una guía de recepción con ejemplos y una prueba en el mismo punto y horario. También quiere anotar peso y número de participantes distintos. Estas medidas permitirían responder preguntas que el conteo inicial no resolvió; aún no son datos recogidos ni mejoras ya verificadas. La conclusión no declara que una de las jornadas fue mejor en todos los aspectos. Señala más entregas en el patio, mayor trabajo de separación y condiciones distintas de convocatoria. Recomienda comparar una nueva prueba con criterios definidos y mantener el propósito de aprovechar el material. Así, el registro informa lo ocurrido, la explicación sigue abierta y la propuesta indica cómo continuar sin fingir un resultado.