Estimada autora: devolvemos su ensayo para revisión porque la conclusión excede la evidencia presentada. La pregunta inicial trata cómo mejorar el acceso a un taller. El cuerpo recoge una consulta voluntaria sobre comodidad entre quienes asistieron durante una mañana. El dato es pertinente a esas experiencias; no permite afirmar que el nuevo programa resolvió las dificultades del conjunto del colegio. No pedimos retirar la consulta: pedimos ajustar el vínculo entre problema, método y alcance. Su texto propone una explicación causal basada en un antes y después. Entre los dos momentos cambiaron horario, lugar y convocatoria. Para atribuir el resultado solo al horario haría falta examinar las otras modificaciones y comparar condiciones. Además, el balance mezcla inscripciones con asistencia sin mostrar qué personas llegaron. Sugerimos separar estados y unidades antes de valorar eficacia. Una tabla ordenada no vuelve comparables medidas que responden a preguntas distintas. Hay también un problema de atribución. La recomendación de mantener el programa aparece como opinión de una entrevistada, aunque en la transcripción esa persona solo describe su experiencia. La propuesta pertenece a su ensayo y puede defenderse como elaboración propia, apoyada en las fuentes. Una de las referencias corresponde a un documento que conoció mediante otra reseña: debe declarar ese acceso indirecto o consultar el original antes de presentarlo como leído directamente. La revisión deberá conservar el límite de la muestra en el resumen y en el cierre, además de incorporar una experiencia que cuestiona su conclusión. No basta con añadir una reserva en una nota si el título sigue prometiendo una solución general. Puede mantener la propuesta como opción condicionada y precisar qué datos faltan para evaluarla. Esperamos una versión con afirmaciones localizables, voces separadas y criterios de comparación explícitos. Corregir no significa cambiar unas palabras para sonar más prudente: significa revisar qué compromisos permiten las evidencias.