En el colegio, Sara encontró una nota sobre su pupitre: «Sara, lleva el libro de animales a la biblioteca antes del descanso. Lo necesita el grupo que va a leer allí. Gracias. Óscar». Sara miró su maleta. Tenía el cuaderno de ciencias, pero el libro estaba en el estante del salón. Lo tomó y salió con Julián. En el corredor vieron un cartel de un partido. Julián se detuvo a leer la hora. Sara casi dejó el libro en una banca para ayudarlo, pero recordó la nota. Le dijo que volvería después de entregarlo. En la biblioteca, Óscar estaba preparando la mesa. Recibió el libro y señaló una página con huellas de animales. El grupo necesitaba verla durante la lectura. Sara regresó al corredor; todavía faltaban unos minutos para el descanso. Julián ya había leído el cartel y le contó cuándo sería el partido. Sara no perdió la noticia ni dejó al grupo sin su libro.