Escena inventada: un taller de reparación de radios del barrio prepara una exposición para el colegio. En una mesa están los aparatos y, cerca de la puerta, dos sillas. Clara, estudiante de quinto, ensaya su presentación con su tío Rubén, quien trabaja en el taller. CLARA: Voy a empezar diciendo que estos radios ya no sirven porque dejaron de venderse. RUBÉN: Mira este que traje de la mesa; escucha la emisora mientras cambio el cable de aquel otro. CLARA: Entonces escribiré que el tuyo es una excepción y los demás son recuerdos. Entra Eva, vecina del taller, y deja una radio sobre una silla. EVA: Vengo a recogerla al final de la tarde; la usamos para escuchar las noticias mientras hacemos el almuerzo. Rubén pega a la radio un papel con el nombre de Eva y el arreglo que necesita. CLARA: Si empiezo por la edad, parece que ya sé lo que les pasa a todos estos aparatos. RUBÉN: Puedes contar qué encontramos al revisarlos y qué nos piden sus dueños. Clara tacha dos líneas de su libreta y anota el cable que Rubén cambia y el encargo de Eva. CLARA: Voy a hacer dos letreros para la mesa, pero antes necesito comprobar cuáles aparatos van con cada uno. Rubén señala la silla donde Eva dejó su radio y Clara la lleva a la mesa. Al terminar el ensayo, Clara deja las sillas libres junto a la puerta para que se sienten los visitantes.