La asociación del huerto abre una caja de intercambio de semillas. Este documento explica cómo utilizarla. Se pueden dejar sobres propios y llevarse otros, sin comprar ni vender. Antes de coger un sobre, hay que leer la etiqueta: cada aportación debe indicar el nombre de la planta, la fecha de recogida y quién la deja. No se pide publicar direcciones ni teléfonos. No mezcles semillas de sobres distintos aunque la caja esté casi llena. El año pasado llegaron dos aportaciones parecidas, una de una planta baja y otra de una planta trepadora. Al juntarlas en un sobre, dejó de saberse de cuál procedía cada semilla. El problema no fue la falta de espacio, sino la pérdida de esa información. Si una etiqueta se borra, separa el sobre en la bandeja «Pendiente de identificar» y escribe una nota con lo que todavía se lee. No completes el nombre por el color o el tamaño de las semillas. Puede preguntarse a quien figura como aportante. Si esa persona confirma la información, se repone la etiqueta y el sobre vuelve a la caja; si no, permanece separado. En la tapa hay un cuaderno de observaciones para anotar qué ocurrió después de sembrar. Esas notas no garantizan que otro sobre produzca el mismo resultado. Una participante cuenta que su maceta recibió poca luz; otra utilizó una tierra distinta. Para que las experiencias resulten útiles, conviene registrar esas condiciones, además de contar si salieron plantas. La caja comparte materiales; el cuaderno comparte experiencias que hay que interpretar con cuidado.