Julia había construido una cometa de papel para la obra de clase. Cuando llegó al ensayo, vio que la ventana estaba cerrada. Pensó que su cometa no serviría: en el parque necesitaba viento para levantarse. Nico le pidió verla. La cometa tenía un dibujo de una casa y una cola muy larga. En la obra, un personaje soñaba con viajar, pero las sillas del escenario apenas dejaban espacio para caminar. Julia sostuvo la cometa por una varilla mientras Nico contaba el sueño. Ella levantó el papel despacio; la cola pasó sobre las sillas como un camino. Desde el fondo, Paula dijo que parecía que la casa salía de viaje. Al terminar, Julia abrió su bolsa y guardó el hilo de volar. Dejó la varilla junto al guion. La cometa no había salido al cielo, pero encontró otra manera de llevar a alguien lejos.