El huerto escolar tendrá una visita de otra clase. Preparad mensajes para que sus alumnos sepan qué pueden observar. Trabajad por parejas y escoged una planta que podáis mirar desde el camino, sin pisar los bancales. Escribid una pista sobre su aspecto y otra sobre su lugar. No pongáis aún el nombre. Por ejemplo, las hojas y la cercanía a la valla pueden ayudar. Cada pareja debe comprobar las dos pistas mirando la planta. Dad el mensaje a otra pareja sin señalar el destino. Si llegan a una planta diferente, escuchad qué pista siguieron. Cambiad la parte que produjo la confusión y probad el mensaje otra vez. Cuando el recorrido funcione, añadid el nombre de la planta al dorso. Los visitantes podrán comprobar su elección después de observar. Colocad el mensaje en el camino, sujeto a una tabla, sin atarlo al tallo ni tapar las hojas.