Para recibir a otro grupo, el cuarto grado preparó un croquis de la primaria. Un croquis representa un lugar de manera sencilla: no necesita mostrar cada ladrillo, pero sí las referencias que ayudan a llegar. El primer dibujo tenía la biblioteca, los salones y una gran cancha. Faltaba la puerta de entrada. Ana probó el dibujo con Luis, que conocía el patio pero no había estado en la biblioteca. Le pidió que siguiera la ruta desde la calle. Luis preguntó por dónde debía entrar. Ana agregó la puerta y una flecha hasta el pasillo. Después Luis pudo señalar el recorrido, aunque todavía dudaba en un cruce. El equipo decidió poner en ese cruce el dibujo de un árbol que se veía desde el pasillo. No añadió los tres árboles de la cancha: estaban lejos de la ruta. En la segunda prueba, Luis llegó a la biblioteca siguiendo el papel. El equipo conservó el croquis y anotó qué había cambiado. Una hoja más llena no habría sido necesariamente más útil; importaba escoger referencias para ese recorrido.