Las dos versiones siguientes son ficciones originales, creadas para comparar relatos; no se atribuyen a una tradición comunitaria. Ambas sitúan un espejo en la entrada de una feria imaginaria. En el espejo se ven durante unos instantes personas que todavía no han llegado a la feria. Los visitantes saben que la imagen no dice cuánto falta para su llegada. En la versión de Elena, una niña ve en el espejo a su hermano con una bufanda amarilla. Busca entre los puestos y reconoce varias bufandas semejantes, pero no lo encuentra. Vuelve a la entrada y espera junto a su padre. Cuando el hermano llega con la bufanda, Elena ya está allí para recibirlo. En la versión de Tomás, la niña también ve primero al hermano con la bufanda amarilla. Decide esperar cerca del puesto que vende bufandas porque cree que allí lo encontrará. El hermano entra por la puerta principal, donde lo recibe su padre. Más tarde, el padre lleva a la niña hasta él; ella seguía esperando junto al puesto. Una reseña reúne las dos versiones y escribe que el espejo llevó directamente a la niña hasta su hermano. Al revisar, sus autores advierten que la imagen compartida produjo decisiones distintas. No encuentran en ninguna versión una voz que indique dónde debe esperar la niña. Conservan ambos finales separados y proponen discutir cómo la niña interpretó lo que vio, sin elegir una versión como testimonio de una feria real.