El sexto grado prepara un mural con opiniones sobre el recreo. Quiere escuchar propuestas distintas sin publicar nombres ni comentarios sobre compañeros. Estas instrucciones explican cómo elegir y revisar los textos; no convierten cada opinión en una decisión de la escuela. Primero, cada equipo escribe una propuesta y una razón que la apoye. Puede usar un dato recogido durante el recreo, pero debe indicar qué se observó y en qué momento. «Nos gustaría» expresa una preferencia; «vimos» presenta una observación. No sustituyas una expresión por otra solo para que el argumento parezca más fuerte. Después, intercambien los textos. El equipo lector marcará la propuesta, la razón y los datos citados. Si falta una relación entre ellos, escribirá una pregunta concreta en el margen. Por ejemplo, saber cuántas bancas hay no explica por sí mismo por qué convendría cambiar el horario. Devuelvan el texto y permitan que sus autores lo aclaren. Por último, publiquen las versiones revisadas agrupadas por tema. Añadan una nota: «Propuestas del grupo para discutir». No escriban «Acuerdos de la escuela» sin una decisión de quienes corresponda. Conserven también las preguntas que no se hayan podido resolver, en una sección aparte. Una propuesta pendiente puede ser valiosa: mostrar lo que falta ayuda a conversar sin presentar una duda como un dato seguro.