La siguiente carta es una situación ficticia entre familiares. Valeria escribe a su tío desde un campamento escolar el jueves por la tarde. Su tío estuvo en ese lugar cuando era niño y le había contado que entonces se llegaba por un camino de tierra. Valeria quiere comparar lo que él recuerda con su visita actual. Querido tío: Ayer recorrimos el campamento con la encargada. Ella nos mostró el sendero viejo, que ahora está cerrado, y nos llevó por un camino pavimentado. Nos dijo que por allí entran hoy los grupos. El sendero todavía puede verse desde la reja, pero no pudimos recorrerlo para saber en qué estado está por dentro. Mañana hablaremos con la encargada sobre los cambios del lugar. Quiero preguntarle cuándo dejó de usarse el sendero y por qué lo cerraron. Antes de esa conversación me serviría saber qué parte recuerdas de tu entrada al campamento. Mi compañera Rocío también quiere saber si entonces había una reja; ella dibujó la que vimos ayer. No encuentro todavía en la libreta una fecha del cierre. Por eso no puedo asegurar que el camino pavimentado sustituyera al de tierra el mismo año en que tú viniste. Después de la conversación te escribiré de nuevo para comparar tu recuerdo con lo que averigüemos. Un abrazo, Valeria.