El informe del consejo estudiantil proponía un intercambio de apuntes. La medida buscaba que las personas compararan explicaciones antes de preparar una evaluación. Solo se realizaría si había un espacio disponible y alguien encargado de registrar préstamos. Ninguna de esas dos condiciones estaba confirmada. El informe añadía que compartir apuntes no sustituía consultar los materiales de cada asignatura. Para anunciar el proyecto, Renata preparó un resumen: «El consejo inicia un intercambio que facilitará aprobar». La frase era breve, pero transformaba una propuesta en comienzo confirmado y añadía un resultado que el informe no prometía. También desaparecían las condiciones y la advertencia sobre fuentes. Renata había conservado el tema, aunque no la afirmación central con su alcance. Su compañero Julián propuso copiar el informe entero. Eso evitaba algunas omisiones, pero no resolvía la tarea de síntesis para un aviso. El equipo decidió distinguir información esencial y detalles de organización. Podían quitar el saludo, la explicación del diseño de las carpetas y la lista de personas que habían mecanografiado el borrador. No podían quitar el estado de propuesta ni las condiciones que determinarían su ejecución. El nuevo resumen decía que se proponía comparar apuntes mediante un intercambio condicionado a espacio y registro, sin sustituir la consulta de fuentes. Era más largo que la primera frase, pero seguía siendo una síntesis. La reducción útil no consistía en borrar la mayor cantidad de palabras: consistía en permitir que otra persona entendiera qué se proponía, para qué y de qué dependía.