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Las normas sirven para convivir

1.º de PrimariaRuta de edumaterial

Qué vas a aprender

  • Explicar qué necesidad de convivencia atiende una norma sencilla.
  • Proponer turnos, repartos y diálogo ante desacuerdos cotidianos.
  • Reconocer que las tareas y los cuidados se comparten sin asignarlos por género o tipo de familia.

Antes de empezar

  • Identificar emociones básicas en una escena.
  • Distinguir una acción que cuida de otra que puede hacer daño.

Convivir es cuidar un espacio compartido

En casa, en clase y en el patio coincidimos con otras personas. Las normas útiles protegen, ordenan turnos y permiten que todos participen. Guardar los materiales después de usarlos deja el espacio preparado para la siguiente persona.

Una norma debe poder explicarse: caminar en un pasillo reduce choques; escuchar un turno permite comprender; pedir permiso respeta límites. Las normas no justifican humillar, excluir ni hacer daño.

Un acuerdo se construye

Acuerdo
Es una decisión aceptada para organizar una situación común. Puede fijar un turno, repartir una tarea o indicar cómo usar un material. Si deja de funcionar, se habla y se revisa con las personas responsables.

Familias y cuidados diversos

Las familias pueden estar formadas de maneras distintas. Lo importante en esta lección es reconocer vínculos de cuidado, respeto y responsabilidad, sin suponer que todas las personas viven con los mismos familiares.

Cocinar, ordenar, limpiar o acompañar no son tareas de mujeres ni de hombres. Se reparten teniendo en cuenta la edad, la capacidad, el tiempo y la seguridad. Un niño puede colaborar con tareas adecuadas, pero una actividad peligrosa necesita una persona adulta.

Resolver un desacuerdo cotidiano

  1. Detén la acción si alguien puede hacerse daño.
  2. Di con calma qué ha ocurrido y escucha a la otra persona.
  3. Nombra la necesidad: turno, espacio, ayuda o reparación.
  4. Propón una solución posible y comprueba si es justa.
  5. Pide ayuda a una persona adulta de confianza si hay miedo, daño o no se alcanza un acuerdo seguro.

Dos personas quieren el mismo libro

El libro no puede usarse a la vez y las dos personas desean leerlo.

  1. Ambas explican qué quieren sin quitar el libro.
  2. Eligen un turno y un momento de cambio.
  3. Al terminar, entregan el libro a la siguiente persona.

El turno permite que ambas participen sin pelea.

Hablar no significa aguantar daño

Siempre debo resolver cualquier problema a solas hablando.

Se dialoga cuando es seguro; ante daño, amenaza o miedo se busca ayuda adulta.

Pedir ayuda también es una forma responsable de cuidar la convivencia.

  • Las normas útiles protegen y hacen posible participar.
  • Los turnos y repartos ayudan a resolver necesidades comunes.
  • Las familias son diversas y los cuidados no dependen del género.
  • Se dialoga con respeto y se busca ayuda cuando la situación no es segura.

Comprueba 1: decide con pruebas

¿Para qué sirve guardar los lápices y pegamentos en sus cajas después de usarlos?

Elige una respuesta

Solución accesible sin interacción

Respuesta: Para cuidarlos, encontrarlos y dejar espacio a los demás. — Guardarlos evita pérdidas y permite que el grupo vuelva a usarlos.

Guardarlos evita pérdidas y permite que el grupo vuelva a usarlos.

Comprueba 2: decide con pruebas

En la escena del libro, ¿qué solución permite participar a las dos personas?

Elige una respuesta

Solución accesible sin interacción

Respuesta: Usarlo por turnos — Con turnos, cada persona puede usar el libro.

Con turnos, cada persona puede usar el libro.

Comprueba 3: decide con pruebas

¿Cómo se decide quién realiza una tarea de cuidado en casa?

Elige una respuesta

Solución accesible sin interacción

Respuesta: Según edad, capacidad y seguridad — El reparto tiene en cuenta qué puede hacer cada persona con seguridad.

El reparto tiene en cuenta qué puede hacer cada persona con seguridad.

Organiza el rincón de lectura

Tres niños quieren un único libro, hay lápices en el suelo y una planta necesita agua. Propón una norma, un acuerdo y un reparto de cuidado adecuado a la edad y la seguridad.

Solución accesible sin interacción
  • Propone una norma y explica a qué necesidad del rincón responde.
  • El acuerdo permite organizar el uso del único libro.
  • El reparto de cuidado es realizable, seguro y adecuado a las capacidades, sin estereotipos de género.

Respuesta: Caminar y recoger los lápices evita tropiezos; el libro se comparte por turnos; una niña o un niño puede regar la planta con una cantidad acordada.

La norma responde al cuidado común, el turno resuelve el desacuerdo y la tarea se reparte por capacidad, no por género.

Tres escenas muestran a niños turnándose un libro, repartiendo materiales y dialogando con una maestra cerca.
Turnarse, repartir y dialogar son maneras distintas de organizar la convivencia.

Compruébalo ahora

  1. Ver la ilustración

    En la escena del libro, ¿qué solución permite participar a las dos personas?

    • Usarlo por turnos
    • Esconderlo
    • Tirar de él
    Ver solución explicada

    Respuesta: Usarlo por turnos

    Un turno organiza quién usa el libro primero y garantiza que la otra persona pueda usarlo después.

  2. Ver la ilustración

    ¿Para qué sirve guardar los lápices y pegamentos en sus cajas después de usarlos?

    Ver solución explicada

    Respuesta: Para cuidar los materiales, evitar pérdidas y dejar el espacio preparado para los demás.

    La norma responde a una necesidad común: conservar los objetos y facilitar que otras personas los encuentren.

  3. Ver la ilustración

    ¿Cómo se decide quién realiza una tarea de cuidado en casa?

    • Por un reparto adecuado a edad, capacidad y seguridad
    • Solo por ser mujer
    • Solo por ser hombre
    Ver solución explicada

    Respuesta: Por un reparto adecuado a edad, capacidad y seguridad

    Los cuidados se comparten. El género no decide una tarea y las actividades peligrosas corresponden a una persona adulta.

Alineación curricular y fuentes