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La caja de las etiquetas

2-secundaria · narrativo

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Cuando cambié de secundaria, guardé en una caja las etiquetas de mis cuadernos anteriores. Mi apellido ocupaba casi todo el espacio; yo lo escribía cada vez más pequeño para dejar lugar al nombre de la materia. En el nuevo salón, una compañera me preguntó cómo se pronunciaba. Contesté deprisa y luego pasé la lista al siguiente compañero.

Para la exposición de autobiografías, la maestra pidió un objeto que contara algo de nuestra historia. Llevé la caja, pero preparé una explicación sobre los colores de las etiquetas. Había anotado fechas y materias con cuidado. Del apellido, que aparecía en cada hoja, no había escrito nada. Pensé que así evitaría otra conversación incómoda.

Mi hermana encontró mi borrador en la mesa y recordó que, de niño, yo buscaba mi apellido en los programas de las funciones escolares. Quería comprobar que estuviera escrito completo. Su recuerdo no coincidía con el mío: yo había contado aquellos años como una época en la que prefería pasar inadvertido. Dejé el borrador abierto junto a la caja.

Al día siguiente, mi compañera me mostró su libreta. Había anotado la pronunciación que le di y quería saber si la había entendido bien. No se rio ni pidió una historia familiar. Yo había preparado una respuesta para una burla que todavía no había ocurrido. Le expliqué con calma y ella corrigió una sílaba de sus notas.

Reescribí mi autobiografía sin borrar el primer borrador. Añadí el recuerdo de mi hermana y distinguí lo que sentía entonces de lo que hoy imaginaba haber sentido. En la exposición mostré dos etiquetas: una con el apellido apretado y otra en la que le había reservado espacio. No afirmé que las dos resumieran toda mi vida.

Al recoger, mi compañera me pidió una etiqueta para su cuaderno. Le di una vacía. Mientras escribía su nombre, me dijo que le gustaban los bordes azules. Esa vez pudimos hablar de los colores sin que yo necesitara esconder lo demás. La caja volvió a casa con una etiqueta menos y un relato que ya no era el mismo.

borrador
Versión de un texto que todavía puede revisarse.
inadvertido
Que pasa sin llamar la atención.
  1. Elige una opción.

    ¿Qué lectura del par de etiquetas expuesto resulta compatible con el programa escolar que recuerda la hermana?

    • Muestra una manera de presentarse que cambió, sin resumir cada etapa.
    • El apellido empieza a importarle al cambiar de secundaria.
    • Las etiquetas fechan una enseñanza de su hermana sobre ordenar materias.
    • Escribir pequeño fue su preferencia desde las funciones infantiles.
  2. Elige una opción.

    ¿Por qué retirar las etiquetas apretadas y conservar solo el programa escolar daría una imagen distinta de la revisión que hizo el narrador?

    • Borraría una forma de presentarse que también pertenece a su historia.
    • Daría continuidad a una preferencia infantil por ocultar el apellido que el programa registra.
    • Recuperaría las fechas que el narrador había olvidado escribir en su primer borrador.
    • Repetiría la exposición, que reemplaza etiquetas por recuerdos.
  3. Elige una opción.

    ¿Qué comparación entre lo que anotaron el narrador y su compañera permite interpretar el malentendido?

    • Ella pidió las fechas de sus materias; él respondió con una pronunciación que no le habían solicitado.
    • Él había registrado una burla en las etiquetas; ella modificó después esa historia al ver la exposición.
    • Él omitió el apellido de su explicación; ella conservó cómo pronunciarlo.
    • Ella anotó los bordes azules antes de conocerlo; él confundió ese gusto con un rechazo del apellido.
  4. Elige una opción.

    ¿Qué continuidad material acompaña un cambio en la forma de narrarse, al comparar el primer borrador con la exposición?

    • Se borran las fechas para ordenar los recuerdos mediante la pronunciación.
    • La caja sigue siendo el objeto elegido, pero se incorporan aspectos que él había evitado.
    • El programa sustituye la caja y la hermana pasa a escribir la autobiografía.
    • Los colores desaparecen y el apellido se convierte en tema exclusivo.
  5. Elige una opción.

    ¿Qué diferencia entre las aportaciones de la hermana y la compañera impide tratarlas como testimonios sobre la misma etapa?

    • La hermana interpreta los colores actuales; la compañera recuerda la infancia.
    • La hermana evoca la infancia; la compañera comprueba una respuesta de la nueva escuela.
    • La hermana corrige la pronunciación al pasar lista; la compañera aporta un programa que conserva el apellido completo.
    • La hermana describe una burla que ya había ocurrido; la compañera explica por qué él la evitaba en la escuela anterior.
  6. Elige una opción.

    ¿Qué relación entre conservar el primer borrador y entregar una etiqueta vacía evita interpretar el cierre como abandono de su historia?

    • Mantiene una huella de lo que evitaba y abre una conversación sin ocultar el apellido.
    • Retira las etiquetas anteriores y deja que el apellido de su compañera complete los recuerdos que faltaban.
    • Entrega a la compañera el relato familiar para que sustituya la versión que había escrito su hermana.
    • Recupera la explicación exclusiva de colores porque la nota de pronunciación vuelve incómoda la exposición.

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