Elegir la gráfica que conviene a unos datos
2.º de ESO
Decidir si los datos apoyan la hipótesis o la desmientenComparar una hipótesis con lo que salió medido y decidir si queda apoyada, desmentida o…Distinguir la nutrición autótrofa de la heterótrofaRepartir seres vivos según fabriquen su propio alimento o lo tomen ya hecho, y reconocer…Comparar qué entra y qué sale en la fotosíntesis y en la respiraciónDecir qué gas entra y qué gas sale en cada proceso, y entender que una planta respira…Deducir la dieta de un animal por su dentaduraRelacionar cada tipo de pieza dental con lo que sirve para hacer, y deducir de una…Reconocer cómo responde una planta a un estímuloDistinguir un movimiento hacia el estímulo de otro en contra, y separar los que son…Distinguir un reflejo de un instinto y de una conducta aprendidaDecidir, ante una conducta animal, si es una respuesta automática, si viene de fábrica o…La regla, en tres líneas
Una gráfica no se elige al azar: cada tipo sirve para una cosa. Las BARRAS comparan cantidades de cosas distintas —cuántos animales de cada grupo, cuánta agua gasta cada aparato— y se ven de un golpe cuál es la más alta. Las LÍNEAS sirven para lo que cambia con el tiempo, porque unir los puntos deja ver si sube, si baja o si se queda igual. Y los SECTORES, el gráfico redondo, sirven para repartir un total en partes: enseñan qué fracción es cada una, y por eso sus trozos siempre suman el todo. Leer una gráfica es contestar cuatro preguntas: qué se mide en cada eje, cuál es el valor más alto, cuál el más bajo, y qué hace en conjunto. Y hay algo que no se puede hacer nunca: sacar de una gráfica una conclusión sobre algo que no se ha medido.
El fallo típico. Usan barras para algo que cambia con el tiempo y líneas para comparar cosas distintas, que es justo al contrario de lo que conviene.
