El futuro con werden, y por qué casi nunca se usa
MCER B1 · tramo 2
Tramos de edumaterial dentro del nivel. El marco europeo no los subdivide.
entweder…oder, nicht nur…sondern auch: los conectores de dos piezasEnlazar dos ideas con los cinco pares que más salen —entweder…oder, sowohl…als auch…warten auf, denken an: los verbos con preposición fija, y el da- y wo- que los acompañanAprender el verbo con su preposición pegada, como una sola palabra —warten AUF, denken…der Deutsche, etwas Gutes: el adjetivo convertido en sustantivoConvertir un adjetivo en sustantivo, que en alemán se hace todos los días: der Alte, die…Las preguntas indirectas: ob y las siete W, con el verbo al finalPreguntar con educación y sin brusquedad, que es para lo que sirven de verdad: Wissen…könnten Sie, ich hätte gern: pedir con cortesía y expresar deseosPedir cosas sin sonar brusco, que en Alemania importa más de lo que parece: Könnten Sie…obwohl, damit y um…zu: aunque, para que y paraDecir la finalidad y la concesión, que es lo que convierte dos frases sueltas en un…La regla, en tres líneas
El futuro se hace con werden conjugado y el infinitivo al final: Ich werde nach Berlin fahren. Pero lo importante es cuándo NO se usa, que es casi siempre: si hay una palabra de tiempo —morgen, nächste Woche—, el alemán usa el PRESENTE y ya está: Morgen fahre ich nach Berlin. El futuro con werden se guarda para la promesa, la predicción y —esto sorprende— la suposición sobre el presente: Er wird krank sein es «estará enfermo».
El fallo típico. Usar werden cada vez que se habla del futuro, porque en tu lengua hay un tiempo verbal para eso. En alemán suena forzado. Y el segundo error es de vocabulario: werden significa también «convertirse en», así que Ich werde Lehrer no es un futuro, es «voy a ser profesor» en el sentido de que me estoy haciendo profesor.
Por qué se te escapa a ti. El español tiene dos futuros —«iré» y «voy a ir»— y usa el segundo constantemente, así que se busca el equivalente alemán de «voy a». No existe. Lo que hace el alemán es usar el presente a secas, que al hispanohablante le parece que no dice nada del futuro.
